Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa Anhelantemente Maisie dirigió su mirada hacia el tren, donde, entre gritos de «En voiture, en voiture!», se veÃan cabezas asomadas a las ventanillas y se oÃa el ruido de las puertas cerrándose. El mozo persistió en su vehemencia:
—Ah vous n’avez plus le temps!
—¡Se va, se va! —exclamó Maisie.
Lo vieron empezar a moverse, lo vieron ponerse en marcha; entonces el mozo siguió su camino encogiéndose de hombros.
—¡Se fue! —dijo Sir Claude.