Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿Acaso no es esto equipaje de sobra? —preguntó ella—. Adquiere los billetes; ¿o es que ya no queda tiempo? ¿Cuándo sale el tren?
Sir Claude interpeló a un mozo:
—¿Cuándo sale el tren?
El hombre alzó la mirada hacia el reloj de la estación y dijo:
—Dentro de dos minutos. Monsieur est placé?
—Pas encore.
—Et vos billetss vous navez que le temps. —Después, tras echarle un vistazo a Maisie, el hombre dijo—: Monsieur veut-il queje les prenne?
Sir Claude se volvió hacia ella:
—Veux-tu bien qu il en prenne?
Fue la cosa más singular del mundo: en la intensidad de su excitación ella no sólo comprendió gracias a una iluminación súbita el francés que hablaban, sino que además comenzó a hablarlo ella misma con activa perfección. Le solicitó directamente al mozo:
—Prenny, prenny. Oh prenny!
—Ah si mademoiselle le veut…! —Permaneció allà en espera del dinero.
Pero Sir Claude se limitó a mirar pasmado; miró pasmado hacia ella con el rostro lÃvido:
—Entonces ¿ya has escogido? ¿Estás dispuesta a renunciar a ella?