Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —SerÃa muy interesante averiguar, querida, ya lo sabes, qué es lo que en la actualidad sà le importa a tu padre. Puedo asegurar que yo no lo sé. —Y semejó repetir, aunque con perceptible resignación, su sarcasmo de un momento antes—. Tu padre, preciosa, es realmente una persona muy extraña. —Y con esto se volvió sonriente hacia Sir Claude—: Pero tal vez no resulta muy amable por mi parte decir eso de que él no objetarÃa la presencia de usted en la casa. ¡Si conociera usted a algunas de las personas a quienes él recibe!
Maisie las conocÃa a todas, y desde luego que ninguna podÃa compararse con Sir Claude. Él respondió con una carcajada al comentario de la señora de Beale; en momentos asà ofrecÃa de veras el aspecto con que la señora Wix, en los prolijos relatos que le narraba a su educanda, siempre describÃa a los enamorados de desoladas beldades: «un perfecto caballero extraordinariamente apuesto». Se incorporó, con gran pesar de la niña, como si se dispusiera a retirarse:
—¡Oh, seguro que nos entenderÃamos estupendamente!
La, señora de Beale volvió a abrazar a su pequeña alumna, asiéndola estrechamente y contemplando pensativamente por encima de la cabeza infantil al visitante:
—¡Es realmente reconfortante (tratándose de un hombre de su clase) que haya usted anhelado tanto conocerla!