!Pobre Richard!
!Pobre Richard! Sin embargo, acordaron que entretanto se efectuarían ciertos preparativos con la mayor discreción y que la ceremonia en sí se celebraría en agosto, teniendo en cuenta que Luttrel esperaba que le ordenasen volver al ejército en otoño. Por esas fechas, Gertrude tuvo la sorpresa de recibir un breve mensaje de Richard, garrapateado a lápiz con un letra tan vacilante que apenas podía leerse. Decía:
Querida Gertrude:
No vengas a verme enseguida. No estoy presentable. Tu visita me haría daño y te sentirías chocada. Dios te bendiga.
R. Maule
Miss Whittaker interpretó el ruego como que Richard se había enterado de las recientes asiduidades del mayor Luttrel (no podían haber pasado inadvertidas) y que, imaginándose lo peor, había dado por sentado el noviazgo de Gertrude y se había sentido afectado hasta el punto de que no respondería de sus reacciones si la veía. Le contestó de inmediato diciéndole que esperaría lo que él quisiera y que, entretanto, si el doctor aceptaba que recibiera cartas, le escribiría de vez en cuando.