Washington Square
Washington Square El doctor, como es natural, habló mucho con sus hermanas. No se esmeró demasiado en relatar sus viajes o en comunicar sus impresiones de tierras lejanas a la señora Penniman, a quien se contentó con ofrecer como recuerdo de su envidiable experiencia una bata de terciopelo. Conversó con ella más detenidamente sobre asuntos más próximos y no perdió la ocasión de señalarle que seguía siendo un padre inflexible.
