Washington Square
Washington Square —¿Se marea? —preguntó él, con exquisita amabilidad.
Catherine lo miró entonces. Era decididamente guapo, y no estaba acalorado, ni mucho menos.
—Sà —respondió. Apenas sabÃa por qué, pues nunca se habÃa mareado bailando.
—Bueno, en ese caso, nos sentaremos a charlar tranquilamente —propuso el señor Townsend—. Iré a buscar dónde.