Washington Square

Washington Square

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Por eso me gusta usted; por su naturalidad. Le ruego que me disculpe —añadió—. Como ve, también yo soy natural.

Y, antes de que Catherine pudiese decidir si lo disculpaba o no —más tarde, cuando tuvo tiempo de pensarlo, concluyó que sí—, el señor Townsend se puso a hablar de música y aseguró que era el mayor de los placeres de la vida. Había tenido la oportunidad de escuchar a todos los grandes cantantes en París y Londres —a Pasta, a Rubini y a Lablache—, y después de esa experiencia uno estaba en condiciones de afirmar que entendía de canto.

—Yo canto un poco —dijo—. Algún día se lo demostraré. Hoy no; en cualquier otro momento.

Y se levantó con intención de marcharse. Omitió decir, por descuido, que cantaría para ella si ella tocaba para él. Se acordó luego, cuando salió a la calle, pero bien pudo haberse ahorrado sus reparos, porque Catherine no se percató del lapsus. Sólo pensaba en lo maravilloso que había sonado ese «cualquier otro momento», como una puerta abierta al futuro.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker