Washington Square
Washington Square —¡Ah, Morris! —musitó, por toda respuesta. Aunque en realidad no fue la única, pues puso su mano en la de él. Morris la retuvo unos instantes y volvió a besarla. Esto es todo cuanto debe consignarse de su conversación. De haber estado presente la señora Penniman, quizá hubiera admitido que había sido mejor que esta escena no se hubiese desarrollado junto a la fuente de Washington Square.