La decisión más difÃcil
La decisión más difÃcil —¿Qué haces aquÃ? —preguntó Brian, sorprendido de verlo. —A veces es más fácil arreglar cosas que no están rotas —respondió Jesse, mirando las herramientas en la mesa. —No tienes que cargar con esto solo —dijo Brian, sabiendo que su hijo llevaba años soportando una culpa que nadie le habÃa dado. —¿Y qué pasa si nadie más quiere cargarlo? —replicó Jesse, con una risa amarga.
En el tribunal, el caso se volvÃa más tenso. Cada testigo, cada declaración parecÃa acercar a los Fitzgerald al lÃmite. Sara y Campbell intercambiaban palabras como espadas, mientras Anna observaba en silencio, preguntándose si realmente estaba preparada para lo que habÃa comenzado.
Una tarde, después de una sesión particularmente dura, Brian se acercó a Anna en la sala de espera. —¿Estás bien? —le preguntó, colocándole una mano en el hombro. Anna lo miró, sus ojos llenos de una mezcla de culpa y determinación. —¿Y si estoy equivocada? —A veces, no se trata de tener razón o estar equivocada —respondió Brian—. Se trata de aprender quién eres en el camino.
En medio de la tormenta, todos buscaban algo a lo que aferrarse: una verdad, una esperanza, una razón para seguir adelante. Pero la pregunta que nadie se atrevÃa a hacer era si la familia podrÃa sobrevivir cuando todo terminara.