La profecía del abad negro
La profecía del abad negro Trató de enfocarse en sus clases, pero su mente volvía al libro. La profecía del abad negro. Las palabras seguían clavadas en su cabeza. Al terminar la jornada, se dirigió a la biblioteca. Buscó más referencias sobre la abadía, pero los registros eran escasos. Casi como si alguien hubiese querido borrar la historia.
—¿Buscando algo en especial, señorita Boyle?
Ada se giró. Era el bibliotecario, un hombre delgado y de mirada inquieta.
—La abadía de Stoney —respondió—. Su historia.
El hombre se tensó.
—Mejor deje eso en el pasado. Hay cosas que es mejor no desenterrar.
Ada frunció el ceño.
—¿Por qué?
El bibliotecario bajó la voz.
—Porque lo que duerme ahí… no debe ser despertado.
Y sin decir más, se marchó.
Ada sintió un escalofrío.
Esa noche, no pudo resistirse. Con una linterna en mano, cruzó el jardín y se dirigió a las ruinas de la abadía.