El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 28:25 ¡Ay de aquel que exclama: Todo está bien!
28:26 SÃ, ¡ay de aquel que escucha los preceptos de los hombres, y niega el poder de Dios y el don del EspÃritu Santo!
28:27 SÃ, ¡ay de aquel que dice: Hemos recibido, y no necesitamos más!
28:28 Y por fin, ¡ay de todos aquellos que tiemblan, y están enojados a causa de la verdad de Dios! Pues he aquÃ, aquel que está edificado sobre la roca, la recibe con gozo; y el que está fundado sobre un cimiento arenoso, tiembla por miedo de caer.
28:29 ¡Ay del que diga: Hemos recibido la palabra de Dios, y no necesitamos más de la palabra de Dios, porque ya tenemos suficiente!
28:30 Pues he aquÃ, asà dice el Señor Dios: Daré a los hijos de los hombres lÃnea por lÃnea, precepto por precepto, un poco aquà y un poco allÃ; y benditos son aquellos que escuchan mis preceptos y prestan atención a mis consejos, porque aprenderán sabidurÃa; pues a quien reciba, le daré más; y a los que digan: Tenemos bastante, les será quitado aun lo que tuvieren.
28:31 ¡Maldito es aquel que pone su confianza en el hombre, o hace de la carne su brazo, o escucha los preceptos de los hombres, salvo cuando sus preceptos sean dados por el poder del EspÃritu Santo!