El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 2:15 Con todo, hermanos mÃos, no he hecho estas cosas para vanagloriarme, ni las digo para acusaros por ese medio, sino que hablo estas cosas para que sepáis que hoy puedo responder ante Dios con la conciencia limpia.
2:16 He aquÃ, os digo que por haberos dicho que habÃa empleado mi vida en vuestro servicio, no deseo yo jactarme, pues sólo he estado al servicio de Dios.
2:17 Y he aquÃ, os digo estas cosas para que aprendáis sabidurÃa; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios.
2:18 He aquÃ, me habéis llamado vuestro rey; y si yo, a quien llamáis vuestro rey, trabajo para serviros, ¿no debéis trabajar vosotros para serviros unos a otros?
2:19 Y he aquà también, si yo, a quien llamáis vuestro rey, quien ha pasado sus dÃas a vuestro servicio, y sin embargo, ha estado al servicio de Dios, merezco algún agradecimiento de vosotros, ¡oh, cómo debÃais dar gracias a vuestro Rey Celestial!
2:20 Os digo, mis hermanos, que si diereis todas las gracias y alabanza que vuestra alma entera es capaz de poseer, a ese Dios que os ha creado, y os ha guardado y preservado, y ha hecho que os regocijéis, y os ha concedido que viváis en paz unos con otros,