El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 14:6 Y aconteció que Zeezrom se hallaba asombrado de las palabras que se habían hablado; y sabía también acerca de la ceguedad de la mente que él había causado entre el pueblo con sus palabras mentirosas; y su alma empezó a sentirse atormentada por la conciencia de su propia culpa; sí, empezaron a rodearlo los dolores del infierno.
14:7 Y sucedió que empezó a clamar al pueblo, diciendo: He aquí, yo soy culpable, y estos hombres son sin mancha ante Dios. Y empezó a abogar por ellos desde ese momento, mas el pueblo lo escarneció diciendo: ¿Estás tú también poseído del diablo? Y escupieron sobre él y lo echaron de entre ellos; y también a todos los que creían en las palabras que Alma y Amulek les habían hablado; y los echaron fuera, y enviaron hombres para que los apedrearan.
14:8 Y juntaron a sus esposas e hijos, y mandaron echar al fuego a todo aquel que creía, o al que se le había enseñado a creer en la palabra de Dios; y también trajeron sus anales, que contenían las Santas Escrituras, y los arrojaron también al fuego para ser quemados y destruidos por fuego.
14:9 Y ocurrió que tomaron a Alma y Amulek y los llevaron al lugar del martirio para que presenciaran la destrucción de los que eran consumidos por el fuego.