El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 57:2 Pero envié una epístola al rey, de que estábamos seguros de que nuestras fuerzas eran suficientes para tomar la ciudad de Antipara con nuestras tropas; y que con entregarle los prisioneros por esa ciudad nos consideraríamos imprudentes, y que sólo entregaríamos nuestros prisioneros a canje de otros.
57:3 Y Ammorón rechazó mi epístola, porque no quería hacer el canje de prisioneros; por lo tanto, empezamos los preparativos para marchar contra la ciudad de Antipara.
57:4 Pero la gente de Antipara abandonó la ciudad, y huyó a las otras ciudades que poseían, para fortificarlas; y de este modo la ciudad de Antipara cayó en nuestras manos.
57:5 Y así concluyó el año veintiocho del gobierno de los jueces.
57:6 Y sucedió que a principios del año veintinueve, recibimos un abastecimiento de provisiones de la tierra de Zarahemla y sus alrededores, y también un refuerzo de seis mil hombres para nuestro ejército, además de sesenta de los hijos de los ammonitas que habían llegado para unirse a sus hermanos, mi pequeña compañía de dos mil. Y he aquí, éramos fuertes; sí, y nos trajeron abundancia de provisiones.
57:7 Y aconteció que era nuestro deseo trabar batalla con el ejército que estaba colocado para proteger la ciudad de Cumeni.