El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 58:28 Y así sucedió que, por medio de esta estratagema, nos apoderamos de la ciudad de Manti sin la efusión de sangre.
58:29 Y aconteció que cuando los ejércitos de los lamanitas se acercaron a la ciudad, y vieron que estábamos preparados para resistirlos, se asombraron en extremo y les sobrevino un gran temor, a tal grado que huyeron al desierto.
58:30 Sí, y acaeció que los ejércitos de los lamanitas huyeron de toda esta parte de la tierra. Pero he aquí, se han llevado consigo a muchas mujeres y niños.
58:31 Y las ciudades que los lamanitas habían tomado, todas se hallan en esta ocasión en nuestro poder; y nuestros padres, y nuestras mujeres, y nuestros hijos están volviendo a sus casas, todos menos aquellos que los lamanitas han tomado presos y se han llevado.
58:32 Mas he aquí, nuestros ejércitos son pequeños para retener tan gran número de ciudades y tan grandes posesiones.
58:33 Mas he aquí, confiamos en nuestro Dios, que nos ha dado la victoria en esas tierras, a tal grado que hemos adquirido aquellas ciudades y tierras que eran nuestras.