El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 10:8 De manera que si dijeres a este templo que se parta por la mitad, será hecho.
10:9 Y si dijeres a esta montaña: Derrúmbate y vuélvete llana, así será hecho.
10:10 Y he aquí, si dijeres que Dios herirá a este pueblo, así acontecerá.
10:11 Y ahora bien, he aquí, te mando que vayas y declares a este pueblo que así dice el Señor Dios, que es el Todopoderoso: A menos que os arrepintáis, seréis heridos, sí, hasta la destrucción.
10:12 Y he aquí, sucedió que cuando el Señor hubo hablado estas palabras a Nefi, éste se detuvo y no llegó a su propia casa, sino que se volvió a las multitudes que se hallaban esparcidas sobre la superficie de la tierra y empezó a declararles la palabra del Señor que se le había hablado concerniente a su destrucción, si no se arrepentían.
10:13 Y he aquí, a pesar del gran milagro que Nefi había efectuado en hacerles saber tocante a la muerte del juez superior, endurecieron sus corazones y no escucharon las palabras del Señor.
10:14 Por tanto, Nefi les declaró la palabra del Señor, diciendo: A menos que os arrepintáis, así dice el Señor, seréis heridos aun hasta la destrucción.