El delincuente honrado

El delincuente honrado

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Escena II

TORCUATO, FELIPE.

FELIPE.- Señor...

TORCUATO.- Pues ¿y don Anselmo?

FELIPE.- Viene al instante. ¡Oh, qué trabajo me costó despertarle! Cuando entré en su cuarto estaba dormido como un tronco; pero le hablé tan recio, metí tanta bulla y di tales tirones de la ropa de su cama, que hubo de volver de su profundo letargo, y me dijo que venía corriendo. Ya yo me volvía muy satisfecho de su respuesta, cuando veo que, dando una vuelta al otro lado, se echó a roncar como un prior; con que me quité de ruidos, y con grandísimo tiento le fui poco a poco incorporando; le arrimé las calcetas, ayudele a vestirse, y gracias a Dios, le dejo ya con los huesos en punta.

TORCUATO.- Muy bien. ¿Y has sabido si tendremos carruaje?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker