Ulises
Ulises «Stephen se inclinó y se contempló en el espejo que le ofrecían, agrietado por una rajadura profunda, con los cabellos en punta. Como él y otros me ven. ¿Quién me eligió esta cara? Este desgraciado para desembarazarse de sabandijas. También me lo pregunta a mí.»
Como la conjugación inglesa exige la presencia del pronombre personal en una medida que en castellano resultaría inverosímil —y esto se debe a que el infinitivo casi no requiere variación al pasar de una persona a otra—, tales cambios de sujeto, a veces indicados, a veces no, inducen fácilmente a error, sobre todo cuando se trata de indicativos en que se prescinde del sujeto o de imperativos que no lo exigen. A esto debe agregarse la originalidad —y hasta la prescindencia— de la puntuación, utilizada por Joyce, junto con el agolpamiento de las imágenes, hasta producir lo que podríamos definir como congestiones de tránsito: «… that stony effigy in frozen music, horned and terrible, of the human form divine, that eternal symbol of wisdom and prophecy which, if aught that the imagination or the and of the sculptor has wrought in marble of soultransfigured and of soultransfiguring deserves to live, deserves to live.»