Ulises
Ulises Golpe de valija otra vez. De paso no hace daño. Estoy libre de eso, gracias.
El señor Bloom volvió sus ojos de grandes párpados con lenta cordialidad.
—Mi señora también —dijo—. Va a cantar en un acontecimiento distinguido en el salón Ulster, Belfast, el veinticinco.
—¿De veras? —dijo M’Coy—. Me alegra oÃr eso, hombre. ¿Quién lo organiza?
Señora Marion Bloom. TodavÃa no se ha levantado. La reina estaba en su dormitorio comiendo pan y. Ningún libro. Ennegrecidas barajas yacÃan a lo largo de sus muslos por sietes. Dama morena y hombre rubio[18]. Negra bola de piel del gato. Pedazo roto de sobre.
Vieja
Dulce
Canción
De amor,
Ven, viejo amor…
—Es una especie de tournée, ¿comprendes? —dijo el señor Bloom pensativamente—. Dulce canción. Se ha formado un comité. A escote en los gastos y parte en las ganancias.
Acariciando el rastrojo de su bigote, M’Coy asintió con la cabeza.
¡Oh!, bueno —dijo—. Ésas son buenas noticias.