Ulises
Ulises La espalda de un guardagujas se enderezó de repente contra un pilar de tranvía cerca de la ventanilla del señor Bloom. ¿No podrían inventar algo automático de manera que la rueda fuera mucho más fácil de manejar? Bueno, pero ese sujeto perdería su empleo entonces. Bueno, ¿pero entonces no conseguiría trabajo otro sujeto fabricando el nuevo invento?
Salones de concierto Antient. Nada allí. Un hombre de traje claro con brazalete de luto. Poca aflicción. Un cuarto de duelo. Pariente político tal vez.
Dejaron atrás el púlpito desierto de San Marcos, bajo el puente del ferrocarril, y el teatro de la Reina: en silencio. Letreros. Eugene Stratton[21]. Señora Bandman Palmer. ¿Podría ir a ver Leah esta noche?, me pregunto. Yo dije. ¿O Lily de Killarney? Compañía de Ópera Elster Grimes. Cambio extraordinario de espectáculo. Brillantes carteles todavía frescos para la semana que viene. Fiesta en el Bristol. Martin Cunningham podría conseguirme un pase para el Gaiety. Tendría que pagarle uno o dos tragos. Lo que no se va en lágrimas se va en suspiros.
Él viene por la tarde. Las canciones de ella.
De Plasto. El busto fuente a la memoria de sir Philip Crampton. ¿Quién era ése?
—¿Cómo le va? —dijo Martin Cunningham saludando con la mano.