Ulises
Ulises Miró alrededor.
—Impermeable. SÃ, lo he visto —dijo el señor Bloom—. ¿Dónde se ha metido?
—Impermeable —murmuró Hynes, garabateando—. No sé quién es. ¿Es ése el nombre?
Se alejó, mirando alrededor.
—No —empezó a decir el señor Bloom, dándose la vuelta y deteniéndose—. ¡Eh! ¡Hynes!
No le oyó. ¿Eh? ¿Dónde se ha metido? Ni rastro. Bien, por todos los. ¿Alguno le ha visto? Ca e elle. Se hizo humo. Dios mÃo, ¿qué le habrá pasado?
Un séptimo sepulturero se aproximó al señor Bloom para levantar una pala abandonada.
—¡Oh, perdón!
Se hizo a un lado ágilmente.