Ulises
Ulises —¡Pan de munición! —gritó.
LO QUE DIJO WETHERUP[29]
Es muy fácil reÃrse ahora que está impreso y frÃo; pero lo tragan como si fuera verdadero pastel caliente y bien cocido. ¿Estaba también en el ramo de la panaderÃa, no es cierto? Por eso lo llaman Pan de Munición. Se forró bien forrado de cualquier manera. La hija comprometida con ese tipo en la oficina de impuestos internos que tiene automóvil. Encontró un buen partido. Diversiones al aire libre. Wetherup siempre dijo eso. Hay que agarrarlos por el estómago.
La puerta interior se abrió violentamente y un picudo rostro escarlata, coronado por una cresta de plumoso cabello, se metió dentro. Los azules y cÃnicos ojos recién llegados se posaron sobre ellos y la voz cascada preguntó:
—¿Qué pasa?
—Y aquà llega el falso caballero en persona[30] —dijo con solemnidad el profesor MacHugh.
—¡Vete al diablo, viejo pedagogo maldito! —replicó el director.
—Vamos. Ned —dijo el señor Dedalus poniéndose el sombrero—. Tengo que tomar un trago después de eso.
—¡Un trago! —gritó el director—. No se sirven bebidas antes de la misa.