Ulises
Ulises —¿Saben ustedes ese cuento del primer Barón Palles?[45] —preguntó J. J. O’Molloy—. Sucedió en la comida de la universidad real. Todo iba a pedir de boca.
—Primero mi adivinanza —dijo Lenehan—. ¿Están listos?
El señor O’Madden Burke[46], alto y envuelto en abundante tejido gris de Donegal, entró por el corredor. Stephen Dedalus, que venÃa detrás, se descubrió al entrar.
—Entrez, mes enfants —gritó Lenehan.
—Vengo escoltando a un postulante —dijo melodiosamente el señor O’Madden Burke—. La Juventud guiada por la Experiencia visita a la Notoriedad.
—¿Cómo te va? —dijo el director, extendiendo una mano—. Entra. Tu progenitor acaba de irse.
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Lenehan dijo dirigiéndose a todos:
—¡Silencio! ¿Cuál es el paÃs que tiene más hoteles? Reflexionen, consideren, excogiten, contesten.
Stephen entregó las hojas dactilografiadas, señalando el tÃtulo y la firma.
—¿Quién? —preguntó el director.
Un pedazo roto.
—El señor Garret Deasy —dijo Stephen.
—Ese viejo proxeneta —dijo el director—. ¿Quién lo rompió? ¿Lo necesitaba para limpiarse?