Ulises
Ulises —Y Madam Bloom —agregó el señor O’Madden Burke—. La musa vocal. La principal favorita de DublÃn.
Lenehan tosió muy fuerte.
—¡Ejem! —dijo a media voz—. ¡Bendita corriente de aire! He pescado un resfriado en el parque. Se han dejado la puerta abierta.
¡USTED PUEDE HACERLO!
El director apoyó una mano nerviosa sobre el hombro de Stephen.
—Quiero que escribas algo para mà —dijo—. Algo que tenga carnada. Tú puedes hacerlo. Lo veo en tu cara. En el léxico de la juventud…[57].
Lo veo en tu cara. Lo veo en tus ojos. Perezoso pequeño tunante haragán[58].
—¡Fiebre aftosa! —gritó el director con desdeñosa invectiva—. Gran mitin nacionalista en Borris-in-Ossory[59]. ¡Puras pelotas! ¡Instigando[60] al público! Hay que darle algo que tenga aliciente. Métenos a todos dentro, maldita sea el alma de eso. Padre, Hijo y Espectro Santo y Jakes McCarthy[61].
—Todos podemos proporcionar materia intelectual —dijo el señor O’Madden Burke.
Stephen levantó sus ojos a la mirada atrevida y distraÃda.
—Te quiere para la pandilla de la prensa —dijo J. J. O’Molloy.