Ulises
Ulises —Y también está allà abajo el pobre Gumley; asà me dijo él, cuidando piedras para la corporación. Vigilante nocturno.
Stephen se dio la vuelta sorprendido.
—¿Gumley? —dijo—. ¿De veras? Es amigo de mi padre, ¿no es cierto?
—Dejemos a Gumley —gritó encolerizado Myles Crawford—. Dejen que Gumley cuide las piedras para que no se escapen. Escuchen esto. ¿Qué hizo Ignatius Gallaher? Ahora verán. Inspiración del genio. Cablegrafió en seguida. ¿Tienen el Weekly Freeman del diecisiete de marzo? Bueno. ¿Lo han encontrado?
Pasó precipitadamente las páginas de la colección y señaló en una de ellas con el dedo.
—Vean la página cuatro, anuncio del café Bransome, por ejemplo. ¿Encontraron eso? Bueno.
Sonó el teléfono.
UNA VOZ DISTANTE
—Yo contestaré —dijo el profesor alejándose.
—B es el portón del parque.
Su dedo convulso saltó y golpeó de un punto al otro.
—T es la residencia del virrey. C es donde tuvo lugar el crimen. K es la entrada de Knockmaroon[65].