Ulises
Ulises La carne floja de su cuello se meneaba como moco de pavo. Una pechera mal almidonada se combó sobresaliendo y con un gesto brusco la volvió a meter en el chaleco.
—¿Hola? SÃ, el Evening Telegraph… ¿Hola? ¿Quién habla? SÃ… SÃ… SÃ…
—F a P es la ruta por donde Piel-de-cabrón condujo el coche para tener una coartada. Inchicore[66], Roundtown, Windy Arbour, Palmerston Park, Ranelagh, F.A.B.P. ¿Lo encuentran? X es la taberna de Davy[67], en la parte más alta de Leeson Street.
El profesor se acercó a la puerta interior.
—Bloom, al teléfono —dijo.
—Dile que se vaya al infierno —dijo bruscamente el director—. X es la taberna de Davy, ¿entienden?
INTELIGENTE, MUCHO
—Inteligente —dijo Lenehan—. Mucho.
—Les sirvió todo sobre un plato caliente —dijo Myles Crawford— toda la trágica historia.
Pesadilla de la que nunca se ha de despertar.
—Yo le vi —dijo el director orgullosamente—. Yo estaba presente. Dick Adams[68], el mejor corazón de Cork en que Dios haya puesto jamás el aliento de la vida, y yo.
Lenehan se inclinó saludando al aire, y anunció:
—Madam, yo soy Adán. ¡Ay, a su ave Eva usa ya! Nada yo soy, madam.