Ulises
Ulises —¡Extra de las carreras!
DublĂn. Tengo mucho, mucho que aprender.
Dieron la vuelta hacia la derecha por Abbey Street.
—Yo también tengo una visión —dijo Stephen.
—Sà —dijo el profesor, brincando para igualar el paso—. Crawford nos alcanzará.
Otro repartidor los pasĂł a la carrera, gritando mientras corrĂa:
—¡Extra de las carreras!
QUERIDA SUCIA DUBLĂŤN
Dublineses.
—Dos vestales de DublĂn —dijo Stephen—, maduras y piadosas, llevan viviendo cincuenta y tres años en la callejuela de Fumbally.
—¿Dónde está eso? —preguntó el profesor.
—Más allá de Blackpitts.
Noche húmeda maloliente a masa hambrienta. Contra la pared. Rostro de sebo resplandeciente bajo su chal de pana. Corazones frenéticos. Anales akásicos. ¡Más rápido, querida!
Sigamos. Atreverse. Que haya vida.