Ulises
Ulises Un repartidor gritó en la cara del señor Bloom:
—¡Terrible tragedia en Rathmines! ¡Un chico mordido por un barquillo!
ENTREVISTA CON EL DIRECTOR
—Es por este anuncio —dijo el señor Bloom abriéndose paso a empujones hacia la escalera, resoplando y sacando el recorte del bolsillo—. Acabo de hablar con el señor Llavs. Conforme en renovar por dos meses, dice. Después verá. Pero quiere un recuadro para llamar la atención en el Telegraph también, la hoja rosa del sábado. Y lo quiere si no es demasiado tarde para que yo se lo diga al consejero Nannetti, del Kilkenny People. Puedo verlo en la biblioteca nacional. Casa de llaves, ¿no ve? Su nombre es Llavs. Es una combinación aprovechando el nombre. Pero prometió prácticamente que lo renovarÃa. Aunque quiere un poco de bombo. ¿Qué le contesto, señor Crawford?
B. E. C.
—¿Quiere decirle que puede besarme el culo? —dijo Myles Crawford, extendiendo el brazo enfáticamente—. DÃgaselo asÃ.