Ulises
Ulises Yo. Y yo ahora.
Pegadas, las moscas zumbaban.
Sus ojos bajos siguieron el silencioso veteado de la tabla de roble. Belleza: se curva: curvas son belleza. Diosas bien formadas, Venus, Juno: curvas que el mundo admira. Las puedo ver en la biblioteca del museo de pie en el vestíbulo redondo, diosas desnudas. Ayuda a la digestión. No les importa lo que el hombre mira. Todas para ser vistas. Nunca hablan, quiero decir a tipos como Flynn. Supongamos que ella hiciera Pigmalión[74] y Galatea, ¿qué es lo que diría primero? ¡Mortal! Ponerlo a uno en su lugar. Bebiendo néctar en confusión con los dioses, platos de oro, todo ambrosía. No como el almuerzo barato que tenemos, carnero hervido, zanahorias y nabos, botella de Allsop[75]. Néctar es como beber electricidad: alimento de los dioses. Formas adorables de mujeres junonianas esculpidas. Adorable inmortal. Y nosotros metiendo comida por un agujero y afuera por detrás: alimento, quilo, sangre, excremento, tierra, comida; hay que alimentarlo como quien nutre una locomotora. Ellas no tienen. Nunca miré. Me fijaré hoy. El guardián no se percatará. Inclinado dejar caer algo a ver si ella.