Ulises
Ulises Buck Mulligan enlazó su brazo de repente con el de Stephen, y caminó con él alrededor de la torre, la navaja y el espejo sacudiéndose en el bolsillo donde los habÃa metido.
—No es justo burlarse de ti de esta manera, Kinch, ¿no es verdad? —agregó con cariño—. Dios sabe que tienes más espÃritu que cualquiera de ellos.
Defendiéndose de nuevo. Teme la lanceta de mi arte como yo temo la suya. La frÃa pluma de acero.
—El espejo agrietado de un sirviente. Dile eso al sajón de abajo y trata de sacarle una guinea. Está podrido de dinero y cree que no eres un caballero. Su viejo hizo fortuna vendiendo jalapa a zulúes o a algún otro maldito estafador. Por Dios, Kinch, si tú y yo pudiéramos tan sólo trabajar juntos podrÃamos hacer algo por la isla. Helenizarla[18].
El brazo de Cranly[19]. Su brazo.
—Y pensar que tú tienes que estar pidiendo limosna a estos cochinos. Yo soy el único que sabe lo que vales. ¿Por qué no me tienes más confianza? ¿Qué es lo que tienes sobre la nariz en mi contra? ¿Es por Haines? Como se ponga a incordiar haré venir a Seymour y le vamos a dar más para el pelo que a Clive Kempthorpe.