Ulises
Ulises en la Coronación,
en el día de la Coronación?
¡Oh, qué buen rato vamos a pasar
en el día de la Coronación!
Los cálidos destellos del sol jugueteaban sobre el mar. La bacía brillaba, olvidada sobre el parapeto. ¿Por qué tengo que bajarla? ¿O dejarla allí todo el día, como una amistad olvidada?
Se acercó a ella, la sostuvo un momento entre sus manos, sintiendo su frescura, oliendo la baba viscosa de la espuma en que estaba metida la brocha. Así llevé yo aquella vez el incensario en Clongowes[28]. Ahora soy otro y sin embargo el mismo. También un sirviente. El servidor de un sirviente[29].
En la oscura sala abovedada de la torre, la forma vestida de Buck Mulligan se movía ágilmente alrededor de la chimenea, ocultando y revelando su ardiente amarillo. Dos saetas de suave luz diurna caían cruzando las baldosas del piso desde las troneras altas, y al encontrarse sus rayos flotaba, oscilando, una nube de humo de carbón y vapores de grasa frita.
—Nos vamos a asfixiar —dijo Buck Mulligan—. Haines, abre esa puerta, ¿quieres?
Stephen depositó la bacía sobre la alacena. Una silueta alta se levantó de la hamaca donde había estado sentada, se dirigió hacia la puerta y abrió las hojas interiores.