Ulises
Ulises —El sucio bardo tiene el prurito de bañarse un día al mes.
—Toda Irlanda es bañada por la corriente del golfo —afirmó Stephen mientras dejaba gotear la miel sobre el pan.
Haines habló desde el rincón donde se ataba tranquilamente una bufanda alrededor del cuello desabrochado de su camisa de tenis.
—Pienso hacer una colección de todos tus dichos, si me lo permites.
Hablándome a mí. Ellos se lavan y se bañan y se frotan. Mordisco ancestral del subconsciente[**]. Conciencia. Sin embargo aquí hay algo[38].
—Eso de que el espejo resquebrajado de un sirviente es el símbolo del arte irlandés, es estupendamente bueno.
Buck Mulligan pateó el pie de Stephen debajo de la mesa y exclamó con ardiente entonación:
—Espera oírlo hablar de Hamlet, Haines.
—Bueno, eso es lo que quiero decir —dijo Haines, hablando aún a Stephen—. Pensaba en ello cuando entró esa pobre vieja criatura.
—¿Sacaría dinero con eso? —preguntó Stephen.
Haines se rió, y a la vez que cogía su blando sombrero gris del sostén de la hamaca, dijo: