Espía de Dios
Espía de Dios Paola siente cómo su propio pasado la alcanza. Recuerda las sesiones con su terapeuta, las pesadillas, el trauma que ocultó bajo capas de control. Ella también fue víctima, aunque nunca lo confesó. Y ahora, cada víctima de Karoski parece hablarle directamente al alma.
El siguiente movimiento del asesino es tan metódico como letal. Utilizando su conocimiento quirúrgico, infiltra el área médica del Vaticano disfrazado de sacerdote con licencia. El siguiente cardenal aparece muerto en su cama, sin signos de lucha. Solo una inscripción en el espejo: Ex tenebris lux. De la oscuridad, la luz.
—Está purificando a la Iglesia —murmura Paola—. A su manera.
Las discusiones con Fowler se tornan más tensas. Él quiere exponerlo todo. Paola sabe que hacerlo podría provocar una crisis mundial. El Vaticano no es solo una religión; es una diplomacia, una economía, una sombra de poder global.
—¿Quieres salvar vidas o quieres derribar un imperio? —le pregunta.
Fowler la mira con la furia de los que ya no creen.
—No hay diferencia.