Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Bien se advierte que no le conocéis cuando me lo preguntáis.
—Tiene mal carácter?
—|Virgen de mi alma! Es más vivo que la pólvora; tengo la seguridad de que ya estará echándome maldiciones por vuestra tardanza.
—No nos detengamos, pues.
—En cambio la señorita es un ángel.
—¿Qué señorita?.
—¡Toma! ¡Vaya una pregunta! La esposa del amo.
—¡Ah! ¿Luego el capitán Roberto se ha casado?
—Dale con el capitán.
—O el virrey; a mà me es exactamente lo mismo designarle como quieras.
—Pues sÃ, don Roberto se ha casado hace poco.
En aquel instante Domingo se detuvo delante de una puerta, y asomando la cabeza, preguntó:
—¿ Dais vuestro permiso, señor?
—Adelante-respondió desde dentro la voz del antiguo capitán del Rayo.