Roberto el pirata o el nieto del diablo

Roberto el pirata o el nieto del diablo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPITULO XCIII

Revelaciones

El negro, seguido de Manazas, penetró en el camarote.

Este era, sin género de duda, el mejor de la Santa Teresa, por pertenecer al capitán del buque y habérselo cedido al virrey de la colonia de Cibao durante aquel viaje.

Las paredes estaban cubiertas de cartas geográficas y armas; estas últimas formando caprichosos y artísticos grupos.

Roberto hallábase sentado junto a una mesa, cerca de la hamaca que le servía de lecho, cuya red era de seda, adornada con plumas de pájaros americanos.

Sobre la mesa había algunos libros y una esfera.

Los legajos estaban sostenidos por grandes caracoles y conchas, atributos naturales de la localidad en que se hallaban.

El capitán Roberto, apenas vió entrar a Manazas y a Domingo, hizo a éste una seña para que se retírase.

Iba el negro a efectuarlo, cuando su señor llamóle de nuevo.

—Dile a la señora, de mi parte, qué ya puede estar completamente tranquila, pues el peligro del combate ha cesado, y que dentro de breves instantes iré en su busca.

—Perfectamente.

—Y ahora vete y cierra La puerta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker