Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —SÃ, señor.
—¿Joven?
—Tendrá unos veintiocho años.
* * *Aunque aquella respuesta fué dada por Laura con la mayor naturalidad, Roberto quedóse pensativo.
—¿ Y vuestro padre aprecia a ese joven.
—Mucho.
—¡Es extraño! Creà que el hidalgo Medina, por razones especiales, oponÃase a que entrase en su casa ningún joven.
—Creo que es el único que penetra libremente en ella.
—¿ Y por qué ese privilegio?
Laura se encogió de hombros.
—Casi me atrevo a asegurar que he adivinado la razón de por qué no se opone vuestro padre a que ese joven os haga tan frecuentes visitas.
—Es posible.
—Tal vez vuestro señor padre no se oponga a qué algún dÃa se verifique una alianza entre vos y el hermano de vuestra amiga.
Las mejillas de Laura tiñéronse de un vivÃsimo carmÃn.
Esto indicó a Roberto que sus suposiciones habÃan sido acertadas.