Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —¿ Verdad que es as�-preguntó a la joven.
—Pues bien, caballero, ¿a qué negároslo? Mi padre, a pesar de la profunda aversión que ha sentido siempre hacia los jóvenes que trataron de hacerse dueños de mis simpatÃas, siente un entrañable afecto hacia don Juan de Pizarroso, que es el nombre del hermano de mi amiga.
—Y vos, como es natural, sentiréis reflejarse en vos las impresiones de vuestro padre.
—No lo creáis. Tan grande es el afecto que me inspira su hermana Matilde como profunda la aversión que siento por ese joven.
Es posible?
—Como lo oÃs. Don Juan está muy engreÃdo de su figura y de su posición social, y esto es a mis ojos un defecto imperdonable. No disculpo la presunción más que en las mujeres; en los hombres paréceme una falta imperdonable.
—Y lo es, sin género de duda.
Don Juan es dueño de una inmensÃsima fortuna que le legó su padre al morir.
—Y eso, unido a su bizarro continente...
—Le hacen a mis ojos uno de los hombres más fatuos.
- No obstante, esa opinión no se la habréis hecho saber a vuestro padre.
—No, señor; mi padre me inspira el más profundo respeto, y temo despertar su enojo con mi franqueza.