Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Os lo juro.
—En ese caso, si queréis haceros acreedor a la mano de mi hija, tenéis que conseguir tres cosas.
—¿Cuáles?
—Ser el más rico de los colonos establecidos en Cibao.
—¿Qué más?
—Adquirir tÃtulos de nobleza, hasta el punto que todos tengamos que respetaros por el brillo de vuestro blasón.
—Perfectamente.
—Y que me relevéis del compromiso que tengo adquirido con don Juan de Pizarroso al darle palabra solemne de que Laura será su esposa.
—Antes de un año, hidalgo Medina-:respondió Roberto—, conseguiré realizar cuanto me exigÃs. Tened en cuenta-que no soy hombre que doy una palabra vana. Entre tanto, prometedme que ni haréis que vuestra hija salga de Cibao, ni tampoco consentiréis en su enlace con don Juan.
—Os lo prometo.
—En vuestra palabra fÃo, pues sois un hidalgo y no faltaréis a ella.
Don Diego despidióse de Roberto.
Luego, montando en su corcel, aventuróse nuevamente hacia su casa.