Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Transcurrieron algunos meses.
Durante este tiempo hÃzose más profunda la convicción del hidalgo Medina de que el capitán Roberto no podrÃa cumplir la promesa que habÃa hecho.
En cambio, la hermosa Laura hallábase cada vez más persuadida de que su amante irÃa en su busca antes que expirase el plazo.
Don Juan de Pizarroso seguÃa, como es natural, visitando la casa; y aunque no le agradaba mucho el desdén con que la joven le trataba, hallábase convencido de que el carácter de Laura sufrirÃa un cambio radical cuando expirase el plazo, y viera que las promesas de Roberto no habÃan sido más que fanfarronadas.
Mal conocÃa el aristocrático joven al antiguo capitán de bandoleros.
Este, desde el siguiente dÃa de haber prometido
El padre de Laura realizar sus aspiraciones, empezó con sus colonos a trabajar en las minas de Cibao.
La fortuna no tardó en serle tan propicia como le habÃa sido casi siempre.
Uno de los colonos descubrió una nueva mina, cuya explotación ofrecÃa menos dificultades que las que hasta entonces se habÃan hallado.
