Roberto el pirata o el nieto del diablo

Roberto el pirata o el nieto del diablo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPITULO XXVI

Donde Montiño es entregado a la Inquisición

Montiño permaneció silencioso.

No se le ocultaba que, si le entregaban en poder de la Inquisición, cuartos (esfuerzos hiciese para huir, habían de ser completamente inútiles.

. Pensó, por lo tanto, hacer una nueva tentativa.

—Oye, Calabrote-dijo—; a fin de que me saques de la difícil situación en que me encuentro, voy a hacerte una nueva oferta.

—Veamos lo que ahora se le ha ocurrido a tu imaginación.

—Hace poco me decías que eras un hombre que para vivir necesitabas mucho aire, mucha luz, y sobre todo mucho mar:

—Es cierto.

—Te has acostumbrado a vivir en el Océano respirando sus brisas salobres, y el día que te obligasen a permanecer encierra una larga temporada...

—Moriría como el pez fuera de su elemento.

—Es verdad, Calabrote. Pues bien; yo creo que a tus años no debes considerarte dichoso habiendo hecho tan poca carrera.

—No me explico...

—Por estoico que seas, por indiferencia que todas las cosas del mundo te inspiren, hay una noble ambición a la que responden siempre nuestros corazones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker