Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —¿ No ha de importarme? ¿ Sabes, Teresa, que tienes una conciencia muy elástica?
—Algún otro objeto te llevará al tomarte en este asunto el interés que demuestras.
—Tan sólo uno.
—¿ Ves cómo he acertado?
—El tÃtulo de Peñalosa, al morir don Luis de Acevedo, pertenece al hermano del difunto esposo de la condesa.
—¿ Don Rodrigo?
—Precisamente. ¿ Le conoces?
—He oÃdo nombrarle repetidas veces en esta casa.
—Y lleno de buena fe, quiero favorecer los intereses del hidalgo.
—¿Que te recompensará, largamente?
—No lo creas. La única recompensa que he obtenido es que me juegue una mala pasada.
—No se comprende esa conducta.
—Si no ando listo, esta noche me echa el guante el bribón de Colasillo.
—¿Luego el hidalgo Peñalosa...?
—Le envió aviso cuando yo me hallaba en su casa.
—¡Pobre Carranza!
—¡Suponte él susto que me habré llevado!
—¿ De manera que lo que es necesario es que Pe— pin no sepa que estás en esta casa?