Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Pues se llama Luis, lo mismo que yo Sinforoso.
—¿ Vas a saberlo mejor que la señorita Elvira, que muy en breve se desposará con él?
—¡ Pues ya lo creo que lo sé mejor que ella, y mejor que nadie!
—Carranza, creo que las persecuciones que pesan sobre ti te han trastornado la sazón. ¿Qué tiene que ver PepÃn con el hijo de la condesa?
—Mucho más de lo que supones.
—ExplÃcate.
—Has de saber que ese aventurero, después de andar errante por el mundo, se ha hecho pasar por don Luis.
—¿ Y cómo es posible que la condesa no haya conocido que Uo es su hijo?
—Por la sencilla razón de que don Luis se separó de su madre cuando tenÃa seis años.
—¿ Y don Luis?
—Don Luis está más muerto que mi abuela, que se halla en el cielo hace algunos lustros.
—¡Me dejas absorta!
—Ese bribón se ha aprovechado de su semejanza con el difunto, y le tienes en esta casa llevándose b gran vida.
—¡Es singular!
—Como comprendes, yo. que estoy enterado de este secreto, no puedo permitir semejante infamia.
—A ti, ¿qué te importa?