Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Mientras Carranza acariciaba estos planes a;fin de vengarse de la conducta que con él habÃa observado el hidalgo Peñalosa, éste decidióse a buscar los medios para deshacerse de PepÃn.
—Si ahora consigo que maten al aventurero, todos creerán que el crimen se ha verificado por los amigos de esos espadachines que se hallan presos. Y aun suponiendo que alguno sospechase de mÃ, cuento con la amistad de AnchÃa, que algo ha de valerme. Animo, pues.
Don Rodrigo pasóse todo el dÃa en su casa.
—No quiso ni participar a Mauricio sus propósitos.
La manera de lograr mi deseo es hacer las gestiones por mà mismo.
Cuando empezó a oscurecer, Peñalosa salió de su casa, aventurándose por las calles más extraviadas de la corte.
En varias ocasiones habÃa oÃdo hablar a Carranza de la Tasca de los Mancebos.
Dirigióse, pues, al establecimiento que ya conocen nuestros lectores, por ser el mismo en que Carranza hizo sus tratos con el Canela y Marcial el Bravo.
Maese Ramonet,.apenas vió entrar al hidalgo, aproximóse.
—¿Qué deseáis, caballero?
—Únicamente hablar con vos.
