Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Descendiente de los famosos Blascos de Aragón, de cuya casa tantos y tan nobles caballeros salieron en los buenos tiempos de la monarquía aragonesa; cristiano viejo, como él mismo nos ha dicho, muy dado a la labranza— cultivaba con gran provecho, y bajo su personal dirección, el no escaso heredamiento que había recibido de sus antepasados, uno de los cuales se había fincado sólidamente en Calatayud.
Le gente del pueblo le quería mucho, porque sus graneros, su bodega y su bolsillo estaban siempre abiertos para los labradores pobres y la clase jornalera en tiempo de penuria y durante los rigores del invierno, y no había en algunas leguas a la redonda casa dónde fueran tan bien tratados los gañanes y los peones.
El señor Jorge Blasco era además idólatra de los fueros, franquicias y libertades de Aragón, como todos los nobles hidalgos de aquella tierra; y esto bastaba para que el estado llano le respetase con veneración profunda y cariño leal.
Así que, en cuanto mostró su deseo de conocer las raras novedades que se comentaban en el corro, todos los circunstantes se apresuraron a rodearle, como los buenos soldados se apresuran a estrecharse en derredor de su capitán cuando llega el momento del peligro.