Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —No diré yo — interpuso mosén Lucas-que don Felipe él Prudente, como le llaman sus aduladores, lo sea siempre tanto cuanto conviene a la majestad real; pero, como dice cuerdamente nuestro amigo don Jorge, los malos consejeros le traen turbada el ánima y acaban de atizar el fuego reconcentrado de su sombrÃo y duro carácter.
—Vuesa merced, mosén, es sobrado caritativo— interrumpió el inflexible tÃo Roque;-los reyes ¡deben, ser reyes.
—Es que a veces les salen consejeros que parecen nietos de Satanás. Y ahà está Roque, para no dejarme mentir, ese lebrel de don Mateo Vázquez, presidente del Consejo de fragancia y enemigo irreconciliable del señor Antonio Pérez; al cual don Mateo, por sus mañas y malicia, que sabe disfrazar como ninguno, han bautizado los cortesanos con el burlesco apodo de ti fijo confitado.
Al oÃr este epÃteto, y a pesar de lo grave de las circunstancias, todos los del corro soltaron. El trapo a reÃr; no era, a la verdad, el caso para menos.
* * *Cuando se hubo calmado aquella explosión y cesaron las chazonetas a que dió lugar la maligna ocurrencia del astuto clérigo, tomó de nuevo la palabra el señor Jorge Blasco, que parecÃa más preocupado y meditabundo que loa demás, y dijo con grave tono: