Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Eso me tranquiliza, pues vuestro ingenio me inspira una gran confianza.
—En cuanto al amigó Báez, partirá mañana mismo a Portugal a entenderse con quien yo le diga para que se extienda la noticia de vuestra resurrección. En fin, os lo hemos de dar todo tan hecho, que no tengáis más que alargar la mano y asir la corona.
—¡ Oh! ¡Me parece mentira! ¡Yo rey de Portugal!
—Lo seréis... Si no os ahorcan.
—¡Diablo!
—Es preciso ponerse en lo peor, a fin de no equivocarse.
—¡Si tal supiera, no abandonaba yo mis pasteles!
- ¿Creéis que los demás no harÃamos también otro tanto? En fin, retirémonos, para emprender la campaña mañana mismo.
Fray Miguel llenó las tres copas, y levantando la suya, exclamó:
—A la salud del futuro rey de Portugal.
Báez le imitó, diciendo:
—El rey ha muerto... ¡Viva el rey!
* * *Al romper el alba del dÃa siguiente, Báez salió de la hosterÃa con la bolsa bien repleta, tomando él camino de Salamanca para pasar la frontera por Sancelle.