Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Tu influencia y las fuerzas que se le oponen se extienden a cÃrculos aún más amplios, pero no voy a describirlos, porque ya entrarÃa en terreno inseguro y me verÃa obligado a basarme en hipótesis; además, es bien sabido que cuanto más lejos te hallas de la tienda y de la familia, más amable, condescendiente, educado, considerado y comprensivo te vuelves (es decir, más exteriorizas todas esas cualidades), del mismo modo, por ejemplo, que un déspota, al traspasar por una vez las fronteras de su paÃs, no tiene motivo para seguir comportándose como un tirano, y puede mostrarse afable incluso con las gentes más sencillas. Por ejemplo, en las fotografÃas de grupo de la época de Franzensbad, siempre salÃas grande y alegre, rodeado de toda aquella gente pequeña y malhumorada, como un rey en viaje oficial. De esto también podrÃamos habernos beneficiado tus hijos, por supuesto, pero para ello habrÃa hecho falta un imposible: que, en plena infancia, hubiéramos podido ser conscientes de ello; para mÃ, por ejemplo, habrÃa sido beneficioso no vivir permanentemente dentro del ámbito, por asà decirlo, más Ãntimo, más riguroso, más paralizante de tu influencia, pero no pudo ser.