Diarios & Carta al padre

Diarios & Carta al padre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pasado algún tiempo, empecé a ver el asunto con otros ojos, y por fin comprendí por qué creías que en ese terreno también quería traicionarte arteramente. Tú, hijo de aquella especie de gueto que era la pequeña comunidad aldeana, habías traído contigo realmente una porción de judaísmo; no era mucho, y una buena parte habías de perderla todavía en la ciudad y en el servicio militar, pero con todo las impresiones y recuerdos de tu infancia daban de sí lo justo para permitirte llevar una especie de vida judía, gracias sobre todo a que raramente necesitabas buscar ayuda en aquellas cosas, ya que procedías de un tronco muy robusto, y tu persona difícilmente podía verse conmovida por consideraciones de orden religioso, a no ser que éstas estuvieran muy entretejidas con consideraciones de orden social. En el fondo, la única fe por la que te regías consistía en creer a pies juntillas en las opiniones de una determinada clase social judía, es decir, en creer solamente en ti mismo, ya que esas opiniones formaban parte de tu persona. También ahí quedaba todavía suficiente judaísmo, pero no lo bastante para transmitírselo a un niño: cuando intentabas alcanzármelo, se te escurría por entre los dedos como si fuese arena. Por un lado, eran impresiones juveniles intransferibles, y por el otro, una parte de tu persona, a la que yo tanto temía. Además, a un niño que, de puro temor, había desarrollado unas agudísimas dotes de observación, era imposible convencerle de que pudieran tener un sentido trascendente aquellas pocas nimiedades que llevabas a cabo en nombre del judaísmo con una indiferencia sólo comparable a su nimiedad. Para ti tenían sentido como pequeños recordatorios de tiempos pasados, y por eso querías transmitírmelas, pero como ni siquiera tú les atribuías ya ningún valor por sí mismas, sólo podías lograrlo por medio de la persuasión o de la amenaza; y eso, por un lado, no podía funcionar, y por el otro había de enfurecerte a causa de mi aparente cerrazón, ya que desconocías del todo lo precario de tu propia posición en aquel terreno.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker