Diarios & Carta al padre

Diarios & Carta al padre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No se trataba, desde luego, de un fenómeno aislado; algo similar le sucedía a una gran parte de aquella generación judía de transición que se había instalado en las ciudades, procedente del campo, donde aún se mantenía un cierto grado de religiosidad; era un hecho completamente natural, pero en nuestro caso se convirtió en otra arista más, y bastante dolorosa, de nuestra relación, que no estaba falta de ellas. Acepto que también en este aspecto te consideres inocente —yo también creo que es así—, pero a condición de que justifiques esa inocencia a partir de tu propia naturaleza y del momento histórico que vivíamos, y no te limites a echar mano de las circunstancias externas inmediatas, alegando, por ejemplo, que tenías demasiado trabajo y preocupaciones como para perder el tiempo con cosas semejantes. Ése es el mecanismo que sueles emplear para convertir tu innegable inocencia en un reproche injusto contra los demás. El argumento, sin embargo, es muy fácil de rebatir, en todos los terrenos y también en éste. No se trataba de que les impartieras a tus hijos ninguna clase de enseñanza, sino de que los educases mediante el ejemplo; si tu judaísmo hubiera sido más sólido, tu ejemplo habría sido más eficaz. Es algo que salta a la vista, y no pretendo con ello reprocharte nada, sino, como he hecho hasta ahora, sólo rechazar los reproches que tú arrojas contra mí. No hace mucho leíste las memorias de Franklin[959]. Es cierto, te di a leer ese libro con segundas intenciones, pero no, como comentaste irónicamente, por el breve pasaje sobre el vegetarianismo, sino por el modo en que el autor describe, por un lado, la relación que tenía con su padre, y, por el otro, la que tenía con su hijo, para quien escribió esas memorias. No entraré en detalles.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker