Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Lo que con más claridad me muestra lo que aún soy ahora es la fuerza con que pugnan por salir de mà los reproches. Hubo tiempos en los que dentro de mà no tenÃa nada más que reproches impulsados por la rabia, a tal punto que, aun encontrándome bien fÃsicamente, tenÃa que agarrarme a desconocidos por la calle, pues los reproches se agitaban dentro de mà de un lado para otro como se agita el agua dentro de un recipiente que se transporta deprisa.
Esos tiempos han pasado. Los reproches están desparramados dentro de mÃ, como herramientas ajenas que apenas tengo ya ánimos para recoger. Y sin embargo, el estropicio causado por mi vieja educación parece volver a obrar cada vez más dentro de mÃ; la manÃa de recordar, que acaso es una cualidad común a los solteros de mi edad, vuelve a abrir mi corazón a aquellas personas a las que mis reproches deberÃan golpear, y un suceso como el de ayer, que antes era tan frecuente como el comer, es ahora tan raro que lo anoto.